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Mutantes del Cosmos

viernes, 19 de septiembre de 2014

Moonflower



Moratones, cicatrices y heridas. Un cuerpo como una carta desgastada. Cada milímetro está estudiado, cada poro, cada raíz y cada volumen,  y mis manos, con el afán celoso  de no poder cortarlo todo a pedazos para resurgir siendo un reflejo más ameno.  El espejo me odia.


Me estaré haciendo una adepta. Últimamente pierdo la cuenta de los minutos que paso arrodillada, rezándole desde mi garganta al agua sucia con mis vísceras flotando  y con el halo de cerámica iluminando un sueño.  Y así, con alguna triste canción resonando de fondo desde otra habitación, mientras mi mente divaga pensando en la flor que soy.


Una flor de Luna con los pétalos manchados. Aun así, aun viéndome reflejada con los ojos color carmesí cristalinos y escupiendo sangre, me consuelo cantándome, susurrando que ésta flor de Luna brilla en la oscuridad, aunque nadie la vea, que es diferente y algún día sus pétalos volverán a relumbrar ante el espejo.


Pero por el momento, sigo arrodillada, rezando, expiando mis ansiedades y observando las heridas de mi fina y pálida piel…



Publicado por skay1 en 10:00 No hay comentarios:

jueves, 14 de agosto de 2014

†




La mentira te acaba llevando a la desesperación y, así,  normal que quieras morir. Pues te vuelves algo menos que un pedazo de basura y tu mente es el vertedero, cómplice y esclavo de tu vil corazón.  No eres más que algo que se convirtió en "nada" para otro. 


Cuando te odias de esa forma realmente lo único que acabas llevando son desgracias a los que te rodean. Cuando te odias de esa manera, ni el amor más profundo puede salvarte. Y tratando a éste de la forma más despreciable que puedas hacerlo, y así normal que quieras morir.


Y de esa manera, el día y la noche, volviéndose un hachazo y una sonrisa intercambiando puestos hora sí, hora también. Siendo un virus, una vergüenza infectando el alma y contagiando tu odio a los corazones… Entiendo, así normal que quieras morir. 


Sigue llorando a las noches bajo la sonrisa de la luna, deseado haber podido llegar a brillar tanto como ella alguna vez. 
†
Publicado por skay1 en 16:08 No hay comentarios:

domingo, 10 de agosto de 2014

Tormenta roja



El piano es lo único que sigue perdurando dentro de mí, eso que consigue hacerme sentir la emoción aunque no consiga entenderlo, ya no consigo sacarla.  Tengo la cabeza embotada de sentimientos que ya no se sacar. 

Todo lo indicaba, apuntaba a ello. ¿Desde cuando me he querido volver tan ignorante a las señales? Estúpida, necia… El cielo lo pintaba, y tú me interrumpiste para que lo viera: una tormenta roja que acechaba por el horizonte. Tan bella y tan perturbarte, algo nuevo que nunca había visto, algo terrible que nunca había sentido. Eso fuiste.
Recuerdo mi pecho desgarrarse, como una sábana, fina y seca emitiendo un sonido espeluznante, de esos que se te eriza la piel al escucharlo. Y así es, aunque se cosa la brecha de la tela, siempre quedará la cicatriz, como las del costado izquierdo, otra más para la colección.
Las noches son vacíos de estrellas que reflejan recuerdos y me rocían con pimienta la mirada. En cambio el día es más dócil, el cielo es un lienzo para mi mente donde se muere por estrenar pero algo retiene la mano. ¿será miedo? El pánico al blanco. La cabeza  va por libre y me rompe la serenidad, piensa y piensa y piensa y basta!
Y aunque sean las caídas las que doman este tiempo, los aciertos que vendrán compensan todo lo demás, y entonces brillará de nuevo, brillará como nunca. Lo hará con más esplendor de lo que lo hizo esa sonrisa de luna jamás.  
Pero es ahora ese reflejo en el cielo iluminando la noche que me recuerda con fuerza que sigo aquí, y seguiré por el resto de mis días. Quisiera volver a entenderme. 

Hola. 

Publicado por skay1 en 20:39 No hay comentarios:

lunes, 21 de octubre de 2013

Los últimos rayos de verano

Una cálida fotografía que retrataba un momento en nuestras vidas, el reflejo de una relación que acabaría por arder, igual que el sol que ese día se ponía a nuestras espaldas. Un simple roce, un gesto delicado que nos unía, dos figuras estáticas, llenas de cariño desimantado y lo más doloroso; cómo esas miradas opuestas, cabizbajas, apuntando a direcciones tan distintas que tardaría tiempo en reconocer cómo hablaba de por sí esa triste imagen.
Débil, muy débil. Ni con el vigor suficiente de poder apuntar al suelo con solidez con esa mirada tan arrastrada. Tú, mi debilidad. Y el contrario, tan firme, con esa fuerte presencia que no hacía más que ocultar lo más delicado que había en esa existencia.
Aquella puesta de sol se nos escapó rápidamente de las manos, pero el recuerdo que captó la lente hace que se sienta eterno, como si pudiera recobrar la calidez de esos finos rayos de sol que nos bañaban en los últimos días de verano, para no volver.
Publicado por skay1 en 16:58 No hay comentarios:

lunes, 21 de septiembre de 2009




Hoy es un día frío, me decía mi sombra clavada, al igual que mis pies, en el barro mojado y esponjoso del valle.
-Sí, -se lo afirmé con el rostro indiferente.- Hoy habrá tormenta.
-Otra vez…-Contestó.
Mi mirada se perdió en esas nubes tan negras que se acercaban sin ningún tipo de contemplación. Cada vez se escuchaban mas fuertes sus gritos. Unos aullidos terribles, incluso podía percibir como la tierra, bajo mis pies, temblaba al escucharlos. Mi mente comenzaba a perderse, observando y analizando los rallos y chispazos que despendía esa tormenta que en poco caería aquí, como una cortina.
Los rallos…
-Oye – sonó su voz interrumpiendo mis pensamientos.- Tienes miedo?
Tardé en contestar. No por desconocer la respuesta, solo seguía contemplando ese espesor negro..
-Hoy no.
Publicado por skay1 en 13:25 No hay comentarios:

lunes, 20 de abril de 2009

La puertita granate


No estoy dormida, no estaba dormida.
Era una de las pocas cosas que podía asegurar con certeza.
Pero así era, realmente estaba vagabundeando por el interior de mi mente. Tan voluble de golpe. Repleta de rincones mortecinos, otros cálidos y bien vivos. Pensé si hoy sería otro de esos días en los que no se a donde voy, ya que, caminaba por ese lugar, mi viejo cobijo, sin rumbo alguno, como si no lo conociera, arrastrada por una especie de inercia detestable.
Al rato, largo, me paré. Encontré una perta situada al final del extendido pasadizo de una de las zonas temperadas de mi sesera. Era una puertita, recubierta de un granate oscuro, y una fina capa de barniz. Otra cosa de la que estaba casi segura, era que esa puerta no conduciría a ninguna salida. Pero, a algún lugar bien debería de conducir, ¿no?. La puerta bisibeaba cosas ininteligibles. Al ver que le prestaba atención comenzó a aumentar más el ruido de ese bullicio. Me senté en el suelo, así la tendría mas a cara. Pensaba esperar hasta que se calmase. Mas, tampoco tenía nada mejor que hacer.
Exactamente no se cuanto tiempo llegué a pasar sentada, delante de la puertita. Igual segundos, minutos como horas. Quien sabe. En ese momento, debía admitir que mi paciencia ya se estaba acabando. Entonces, lentamente, acerqué el rostro a la maderita recubierta de granate dispuesta a formular mi inquietante pregunta.
- Disculpa, qué ocultas detrás de tu pincelada capa de barniz?- Intenté sonar lo más correcta posible. Por lo que yo me pude escuchar, me pareció aceptable. No se me da tan mal a veces, no?
Pero la puerta no respondió. No me respondió. Había estado armando un jaleo incomprensible todo el rato, y cuando yo le formulo mi gran duda, ¿ No me responde?!. Y no fue muy difícil adivinar mi propia reacción a eso. Me indigné con la puertita.
Pasé otro largo rato en silencio. Largo, y ahora, incómodo. Hasta que decidí el siguiente movimiento de ficha: Alargué un poco el brazo y me decidí a darle un par de golpecitos con los nudillos. Suaves, no fuera que se ofendiera ahora ella. Toc, toc. No estuvo mal, diría que controlé la fueza. Pero la puerta actuó de forma inerte.
Mi poca paciencia y curiosidad se compincharon, dando paso a Don enfado, que actúa siempre a su parecer. Di un respingo y dirigí los nudillos, esta vez con más impulso hacia el trozo de madera barnizada. Pero esta comenzó a berrear antes de que pudiera llegar a rozarla.
- De acuerdo, de acuerdo. No es necesario ponerse de esa forma- Dijo con una voz aguda y un poco desentonada. (No me había imaginado que tuviera esa voz la puertita. Pero, a caso tienen voz las puertas?) Se me volvía a olvidar dejar de usar la lógica en estos mares tan cerebrales.- Deberías controlar un poco más a Malhumor, siempre quiere decidir por el mismo.
Ese último comentario me sorprendió. Pero, como era de suponer, Malhumor comenzó a quejarse desde dentro y acabé por ignorar tanto sus quejas como el comentario.
Ahora, mas decidida y esperanzada, me volví a dirigir a la puertita, con intención que respondiera mi pregunta.
- Y dime, puertita, qué hay tras tus capas de madera?- Mi voz sonó algo cantarina al formular la pregunta, y muy curiosa.
La puerta soltó una risita, con un ligero tono de superioridad, como si hablase por muy arriba de los hombros (lógicamente, no tenía, pero decidí no aplicarle más lógica al asunto). Ansiosa, me llené aún mas de curiosidad, y, sin apartar la vista de picaporte y de la cerradura que se situaba bajo este, de una variedad de tonos dorados y relucientes. Esperé un rato a su respuesta pero se formuló un silencio.

- Y bien?
- Pues…- siguió su voz fuera de tono. Dejó unos segundos en blanco y prosiguió.- No lo sé.
Se hicieron otros largos e intensos segundos en blanco.
Fantástico! Había estado todo el rato intentando comunicarme con una puerta que no era capaz de responderme a una pregunta que, a mi parecer, era fácil de responder, ( por lo menos en su caso, siendo puerta, bien debería de saber qué ocultaba). La puerta siguió indiferente a la asombrada expresión que se formó en mi rostro.
Era incompresible! E indignante. Por unos segundos tuve en cuenta el comentario anterior de la puerta sobre Malhumor, pero lo ignoré y deje que este hiciera.
Me levanté. Coloqué la vestimenta que se había movido por la postura de reposo. Y con un soplido de aire no muy simpático coloqué las manos en la cintura y me incliné hacia la puerta ( Claramente era más alta que esta puertita tan miniatura), pudiendo otearla de esta forma mejor. Y mostrarle mi enfado y la desilusión que me había dado. Le lancé una miradita de pocos amigos, con el ceño bien fruncido. Pero ella se mostró bien indiferente.
Decididamente, me di la vuelta, me coloqué recta y me decidí a marcharme de allí. Ya había perdido bastante tiempo con semejante madera. Aunque, realmente el tiempo no importaba absolutamente nada en ese lugar. Incluso quizá ni llegara a pasar. Doblé la rodilla y apoyé ruidosamente el pie en ese suelo marmoleo blanco y negro, o quizá incluso tenía matices rojos. Pero su voz aguda interrumpió mi paso.
- Solamente quien tiene su propia llave puede descubrir realmente qué hay dentro.- Finalizó desentonando algunas palabras, y dejando desvanecer la voz a mesura que acababa.
Pero la ignoré, otra vez más. Y seguí en dirección contraria. Indignada, enfadada y dominada por la agria actitud de Malhumor. Me marché, paso a paso, seguido y sin pausa. Tampoco tuve más curiosidad por mirar atrás, por ver si la puertita se había abierto. Seguro que no lo había hecho. Solo escuché desvanecer el sonido de mis pasos, que rebotaban contra la madera, a mis espaldas, haciendo un curioso eco, que en una pequeña parte me impregnaba de una extraña y luctuosa sensación. Pero para cuando cuándo me había dado cuenta, ya volvía a pasear por los parajes y laberintos mentales tan oscuros que ofrecía mi mente. Espero encontrar una velita, por lo menos…
Publicado por skay1 en 12:50 No hay comentarios:

sábado, 4 de abril de 2009


Por ti.
Por ti.
Por ti, yo me arranco el corazón.
Por ti, yo te lo doy.
Sujétalo entre las manos, fuertemente, sin ahogarlo. Guárdalo en ellas, hasta que seco se quede. Seco, como una rosa de pétalos oscuros e inertes.
Y se que contigo estará a salvo, aun que tenga que caminar sin él, yo quiero que lo tengas tu. Contigo. Si el está contigo, yo también lo estaré.
Hasta el ultimo suspiro, el ultimo bocado de aire y la ultima gota de sangre que se derrame.
Publicado por skay1 en 15:01 No hay comentarios:
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